El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, acusó al gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, de celebrar el domingo unas elecciones de gobernadores viciadas que "sesgaron el proceso" para predeterminar el resultado a favor de su partido.

Después de que el partido socialista de Maduro obtuvo una amplia victoria en las elecciones, Blinken dijo en un comunicado que Washington mantendría el apoyo al líder de la oposición, Juan Guaidó, y que seguiría trabajando con socios internacionales para usar "herramientas diplomáticas y económicas" para presionar.

Más tarde, Venezuela rechazó y calificó como "injerencista" el pronunciamiento de Estados Unidos contra las elecciones de este domingo.

"A medida que se han dado a conocer los resultados electorales queda suficientemente claro que el gran perdedor es el imperialismo estadounidense y sus aliados en Venezuela", dijo el gobierno venezolano en un comunicado.