Sergio Sarmiento se estrenó como periodista a los 17 años en la revista Siempre!, cuando apenas era un estudiante de preparatoria. A los 24 era el director editorial de las obras en español de la Encilopedia Británica, y en 1981, antes de haber cumplido 30 años, ya era colaborador fundador del diario El Financiero, y el encargado de la página editorial.

La precoz e inquieta carrera de Sarmiento lo ha llevado a ser conductor de televisión, comentarista económico en radio y un duro entrevistador para muchos medios. Pero es en la prensa escrita donde parece sentirse más cómodo. Además de colaborar esporádicamente en diarios internacionales como The Wall Street Journal o Los Angeles Times y El País, su columna Jaque Mate se publica en más de 20 diarios mexicanos, y es considerada como una de las más leídas e influyentes en el país.

Su cercanía con la élite política y con los empresarios, específicamente con Ricardo Salinas Pliego, con quien trabaja hace varias décadas, le ha costado muchos detractores. Por su programa de televisión La Entrevista con Sarmiento, de Tv Azteca, han pasado los personajes más importantes del país. Pero fue una entrevista con el expresidente Carlos Salinas de Gortari cuando tuvo su mayor rating, en 1999. Era la primera visita de Salinas de Gortari a México después de su autoexilio. Una entrevista, dicen sus críticos, para reivindicar al expresidente tras años de descrédito.

A pesar de las posiciones políticas de Sarmiento, que no las oculta, cualquiera aceptaría que la voz de este filósofo y lingüista graduado con honores en la Universidad York, de Toronto, es necesaria para entender la actualidad mexicana.

Sarmiento, desde hace años, ha sido un duro detractor de Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Y su llegada a la presidencia de México lo ha dejado ideológicamente a una gran distancia del poder, una situación que tal vez no había experimentado.

-¿Por qué salió elegido AMLO?

-Es una mezcla de factores. Pero la razón más importante fue el cansancio de los mexicanos con la corrupción y la violencia criminal, y por supuesto, la inseguridad de la población que esta genera.

-¿Cúal es el plan anticorrupción de AMLO por el que fue elegido?

-No tiene un plan anticorrupción. Básicamente sostiene que como él no es corrupto, cosa que probablemente es cierta, su gente cercana tampoco será corrupta, y que la gente cercana a ese segundo nivel tampoco lo será.

La otra medida que anunció es que se va a bajar el salario a la mitad, y también el de los funcionarios públicos de alto nivel. Cuesta creer que esto pueda funcionar. Lo más probable es que lo único que haga es subir la corrupción, como lo demuestra la evidencia empírica.

-¿Qué significa para México la cancelación del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, anunciada unos días antes de la toma de posesión del mando de AMLO?

-Más allá de que fue una pésima medida, y de que las razones dadas por AMLO no tienen realmente sustentabilidad científica y ecológica, el procedimiento utilizado no tiene sentido. Yo no llamaría a eso una consulta popular. No tiene ninguna representatividad. Parece que a López Obrador no le gustó la idea de tener un aeropuerto de primer mundo. Y lo peor de todo es que da una pésima señal para el mercado. La prueba de esto último es que la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) cayó 12% en el último mes y el peso mexicano 10%.

-¿Qué otras consecuencias puede traer la cancelación de la megaobra?

-La cancelación tendría un costo importante para el fisco. Tendrá que cancelar contratos y pagar fuertes penalidades a las empresas contratadas. Adicionalmente, el nuevo presidente ha ofrecido compensaciones a los contratistas a través de contratos para construir otras obras de infraestructura. Lo que no se sabe es cómo hará el gobierno para saltarse las licitaciones públicas que van reguladas por ley y que se encuentran garantizadas por la Constitución política.

Es posible que se necesitará reformar la Constitución, y si es el caso, Morena, el partido del futuro presidente, podría reunir los votos necesarios. Ya ha comprado cinco votos del Partido Verde Ecologista, lo que le da la mayoria a esa fracción parlamentaria, y además ha obtenido el respaldo de otros diputados.

-Parece que el 2018 será el año más violento en el país, según las estadísticas. ¿Es la guardia nacional, propuesta por AMLO, una solución para reducir el crimen y mejorar la seguridad ciudadana?

-A pesar de que durante la campaña AMLO dijo que había que sacar a los militares de las calles, es decir al Ejército y a la Marina, y excluirlos del control del crimen y otras tares policiales, el plan que se está proponiendo no es muy diferente. AMLO pretende crear una fuerza nueva dependiente de la Secretaría de Defensa, formada por 150 mil hombres, cuya tarea sería el control, represión e investigación del crimen.

A mí me parece que esto en el fondo no es muy distinto a que los militares se hagan cargo de tareas policiales, que es lo que ocurrió en el gobierno de Felipe Calderón y sigue ocurriendo en el de Peña Nieto. Mi opinión es que una fuerza militar solo debe realizar tareas policiales por un periodo acotado.

PREOCUPACIÓN

-¿Cómo ve la economía mexicana ante unas expectativas negativas de la economía mundial?

-Todo indica que habrá una desaceleración de Estados Unidos y los países del primer mundo. Como resultado, la FED va a seguir subiendo las tasas. La guerra comercial entre Estados Unidos y China seguirá y eso crea incertidumbre. Todo esto tendrá un impacto sobre las economías emergentes y lamentablemente México no estará fuera de eso.

La confianza de los inversionistas está deteriorada. Lo que acaba de ocurrir con el anuncio de la cancelación del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, y ciertas iniciativas legislativas de Morena, como la que pretende prohibir las comisiones bancarias en algún tipo de operaciones, dejan un sentimiento de preocupación, a pesar de que esta iniciativa fue rechazada por López Obrador y por el que será su secretario de Hacienda. Hasta el grado de inversión podría estar en riesgo.

-¿La devaluación del peso podría mejorar la competitividad?

-El déficit comercial mexicano es estructural; es producto del bajo nivel de ahorro de México, y no se va a mejorar como ocurre en otras economías como resultado de una devaluación. Si el gobierno está pensando en eso, cometería un grave error.

-¿Que se puede pensar acerca del consejo asesor recientemente constituido por empresarios a los cuales siempre ha criticado, entre los que se encuentran Ricardo Salinas Pliego (Tv Azteca), Bernardo Gómez (Televisa), Olegario Vázquez Aldir, Carlos Hank González y Miguel Alemán? ¿Por qué no llamó a Carlos Slim?

-No sé, tal vez sí lo llamó y Slim se rehusó. No lo sé. A AMLO le fascinan los medios y sabe de su utilidad, y de ahí que el Consejo esté compuesto por varios empresarios como los que mencionaste.

-En política exterior, ¿cómo ves el futuro en relación a Donald Trump? ¿Y con América Latina?

-Donald Trump se llevará mejor con AMLO que con Peña Nieto. Al final, ambos son nacionalistas, uno de derecha y el otro de izquierda.

AMLO ha dicho que está muy interesado en profundizar las relaciones con América Latina, pero a él en realidad no le interesa mucho el mundo exterior, de manera que creo que delegará fuertemente estas materias en el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard.

Creo que su gobierno se acercará mucho más a Venezuela, a Nicaragua y a otros gobiernos de izquierda en la región. Maduro está invitado a la trasmisión del mando. Hace unos días, Yeidckol Polevnsky, presidenta de Morena, escribió un trino, expresando su admiración por Fidel Castro; estamos viendo un acercamiento con Cuba también.

Héctor Díaz Polanco, quien es presidente de la Comisión de Honor y Justicia de Morena, expresó hace poco en una reunión con dirigentes venezolanos que el propósito para México debe ser construir un régimen bolivariano como el de Venezuela.

-¿Cómo ves a México al fin del sexenio de AMLO?

-México terminará con un muy bajo crecimiento, con una inflación mucho más alta que la de hoy en día, y probablemente con una crisis cambiaria como la que solíamos tener hace años. Ojalá me equivoque.

El retroceso no sólo será económico. También político. Todo indica que el partido de gobierno tratará de convertirse en el PRI de los 70 y ya hay signos claros de autoritarismo y de que el proceso evolucionará en esa dirección.

-¿Cómo está el ambiente en México a un día de la toma de posesión del mando?

-Entre inversionistas y empresarios hay un enorme temor. De hecho, ya hay una fuga de capitales. Mientras la gente del pueblo está muy esperanzada de que esto puede significar un aumento en su nivel de vida.