El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró este martes que la situación en la frontera con México es una "crisis creciente", a pesar de que el número de detenciones en el linde se ha reducido drásticamente en las últimas dos décadas.

"Mis queridos estadounidenses, hoy les hablo porque hay una crisis humanitaria y de seguridad creciente en nuestra frontera sur", dijo Trump en un discurso dirigido a los ciudadanos en un horario de máxima audiencia.

Trump se dirigió al país en el día 18 del tercer cierre parcial administrativo que enfrenta su Gobierno y que no da visos de solucionarse con los demócratas y republicanos inamovibles en sus posturas respecto al muro fronterizo.

Este cese parcial de actividades administrativas es el segundo más largo en Estados Unidos desde 1976, después del que afrontó entre el 16 de diciembre de 1995 y el 6 de enero de 1996 el entonces presidente Bill Clinton.

La Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos ya había advertido una manipulación de la información por parte de la actual administración antes de las elecciones legislativas del pasado 6 de noviembre. De hecho, la organización asegura que en 2018 fueron detenidos cerca de 396.579 migrantes por la patrulla fronteriza, consolidándose como la quinta cifra más baja desde 1973.

Demócratas critican discurso de Trump. Una vez concluido el discurso presidencial el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, y la presidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi, quienes habían exigido el "mismo tiempo al aire", respondieron a las declaraciones del jefe de Estado y le exigieron que reabra la Administración.

La alocución presidencial estuvo precedida por la incertidumbre sobre la posibilidad de que Trump declarara la emergencia nacional, mecanismo que le permitiría utilizar fondos militares en la construcción de la barrera fronteriza.

Además de distintas agencias que han debido suspender algunas de sus funciones a raíz de la falta de recursos, alrededor de 420.000 empleados considerados esenciales han continuado trabajando sin devengar sueldo, mientras otros 380.000 permanecen en licencia, también sin remuneración, recordaron medios locales.

El próximo jueves, Trump se desplazará a la frontera sur, donde espera reunirse con autoridades para conocer de primera mano la situación en la zona.

¿Hay una crisis? En los últimos días las declaraciones de Trump han señalado que en la frontera hay una crisis de la cual se debe hacer cargo lo antes posible. “Lo más importantes es que se trata de la seguridad para nuestro país, de detener el tráfico de personas y de drogas. Debemos construirlo, no hay opción, no me gusta hacer esto”, aseguró en una rueda de prensa.

La semana pasada, además, la Casa Blanca envió una carta al Congreso en la que defendía, en diferentes puntos, la construcción del muro con cifras y estadísticas. Sin embargo, según Adam Isacson, funcionario de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA en inglés), el informe del gobierno muestra una parte poco objetiva del panorama real para manipular la información.

En el texto, por ejemplo, se afirma que el ingreso de metanfetaminas en la frontera sur subió, entre 2017 y 2018, un 38 %. WOLA, en cambio, asegura que el 87 % de la metanfetamina pasó a través de pasos fronterizos autorizados y no por corredores ilegales, es decir, las zonas en donde se construiría el muro. Lo mismo ocurre con drogas como la heroína.

En otro de los apartados, el gobierno estadounidense señala que la seguridad fronteriza “es la única forma efectiva para que los migrantes no lleven a cabo esa peligrosa aventura hasta Estados Unidos”. Según la Casa Blanca, los niños sin acompañante han aumentado entre 2017 y 2018 un 25 % y las familias, un 50 %. Sin embargo, WOLA argumenta que esto no evidencia una crisis de seguridad, como lo plantea Trump, sino una crisis humanitaria y que los 239.331 migrantes sin familia que viajaron en 2018 hacia la frontera son la segunda cifra más baja desde 1970.

La Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos ya había advertido una manipulación de la información por parte de la actual administración antes de las elecciones legislativas del pasado 6 de noviembre. De hecho, la organización asegura que en 2018 fueron detenidos cerca de 396.579 migrantes por la patrulla fronteriza, consolidándose como la quinta cifra más baja desde 1973.

Y es que informes del mismo Departamento de Estado han expresado más preocupación por lo que acontece en la frontera con Canadá, que, a diferencia de México, sí tiene “extremistas violentos inspirados por organizaciones terroristas como ISIS (Estado Islámico) y Al-Qaeda, y sus afiliados y partidarios”, según señaló en 2017.

Mientras tanto, la tensión crece ante un posible anuncio de emergencia nacional. Robert F. Bauer, un abogado de la Casa Blanca durante el mandato de Barack Obama, aseguró que el actual mandatario probablemente no está en condiciones para tomar semejante medida: “Ha comprometido fatalmente su capacidad de defender esto. Ha politizado tanto el tema y ha sido temerario en su presentación de lo que está en juego.