Tegucigalpa.- Pese a las fuertes políticas migratorias impuestas en Estados Unidos por el gobierno de Trump, cientos de familias hondureñas aún anhelan vivir el llamado "sueño americano" y hacen intentos diariamente para lograrlo, aunque sepan que les depara un camino espinoso, lleno de adversidades.

Fue a partir del pasado 12 de octubre de 2018 que marcó un nuevo punto de partida para que miles de familias emprendieran su camino al país del norte.

En esa fecha se formó una caravana que cobró dimensiones colosales de unas 7.000 personas que caminaron rumbo a la frontera con Guatemala en una azarosa aventura llena de peligros, hambre enfermedad y criminalización.

Ahora, nuevamente siguen los intentos, como es el caso de la familia de Luis Martínez (50), que vive en la marginal colonia Divino Paraíso en la periferia de Tegucigalpa junto a su esposa y dos hijos menores.

Después de haber hecho dos intentos por establecerse en Estados Unidos y ser deportado, hoy nuevamente afirma que buscará por todos los medios salir del país, confió en entrevista con Xinhua.

"Si, estoy dispuesto a irme a Estados Unidos, ya lo intenté en dos ocasiones yo solo, sin mi familia", dijo sentado en una piedra frente a una carpintería donde trabaja a medio tiempo.

Ahora pretende marcharse junto a su esposa y sus dos hijos, pero afirma que con la delincuencia y la banda criminal de los "Z" en México, es más complicado que antes.

"Allí hay problemas con los secuestros de los migrantes", pero igual pienso cruzar a Estados Unidos y llegar a Dallas, donde viven otros familiares.

Luis Martínez confiesa que la falta de empleo, la inseguridad y problemas con pandillas que han asesinado a dos familiares, lo motivan a dejar el país centroamericano.

"Lo del empleo es porque no se encuentra trabajo estable, lo que se consigue en una semana se gasta en un día porque se gana muy poco, no ajusta para cubrir los gatos de educación y salud", relata.

"Estoy seguro en llegar a Estados Unidos porque ya tengo conocimiento del camino y los riesgos, ahora tengo más confianza en poder lograrlo por las experiencias anteriores", agrega.

Sabiendo de los peligros, vamos con la mentalidad de lograrlo sin importar los tropiezos que puedan haber en México, vamos con la mentalidad de superarlos, añade.

Sobre el muro que Estados Unidos levanta en la frontera mexicana, dijo que "pueden hacer un muro de mil metros de alto y siempre hay pasada".

Donald Trump ha hecho lo imposible amenazando en Twitter a los gobernantes de Centroamérica con cortar la ayuda económica si no hacen algo al respecto y fortaleciendo sus posturas de ser duro con la inmigración.

De hecho, tres meses después que México fortaleció militarmente sus fronteras para impedir el ingreso de indocumentados, ha deportado a Centroamérica 102.314, rompiendo así el récord de Guatemaltecos, Salvadoreños y Hondureños desde 2015.

Pese a ello, la desesperación de las personas es tan grande que aunque sepan de los peligros del camino, siempre buscan el "sueño americano", aunque eso signifique pagar con sus vidas o la de sus seres queridos.