Montevideo. Uruguay termina de superar el centenar de contagios diarios de COVID-19 por primera vez desde que se inició la pandemia, un umbral que las autoridades del Gobierno habían fijado como preocupante.

El pequeño país sudamericano reportó este martes 104 nuevos casos.

Así, Uruguay acumula 4.208 casos positivos desde el 13 de marzo, acumula 68 fallecidos. La situación es particularmente compleja en Montevideo, capital del país, donde hay actualmente 449 casos activos.

En esta ciudad, la más grande del territorio uruguayo, las autoridades analizan como medida preventiva la suspensión del carnaval, principal fiesta popular del país, cuyo inicio estaba previsto para finales de enero de 2021.

"Las autoridades sanitarias hacen un especial pedido a la población a reducir los círculos de contacto social, el tiempo de las reuniones, al uso permanente de los tapabocas, distanciamiento físico, ventilación e higiene", señaló en un comunicado el Sistema Nacional de Emergencias (Sinae), organismo encargado del monitoreo del virus.

El Gobierno apuesta a la "libertad responsable" de la población como forma de evitar un retroceso de la actividad económica, lo cual fue descartado por el momento por el presidente Luis Lacalle Pou.

En los últimos días, el ministro de Salud Pública Daniel Salinas convocó a los laboratorios y centros asistenciales que realizan los test de coronavirus para pedirles que aumenten su capacidad de análisis, que actualmente se ubica en torno de los 4.000 por día. Se calcula que si los casos siguen aumentando, debería duplicarse el número de test.

Además, desde el organismo oficial, se flexibilizó los requerimientos para hacer hisopados, extendiendo esa posibilidad a síntomas leves, sin necesidad de haber tenido contacto directo con un caso positivo.

Uruguay está lejos de la problemática que viven sus vecinos Brasil y Argentina, aunque su realidad está acorde al tamaño de superficie.

El país cuenta con unos 3,4 millones de habitantes, de los cuales unos 1,3 millones están en Montevideo.

En la noche del martes, Salinas divulgó un video dirigido a los jóvenes, segmento de la población que podría ser un factor de transmisión importante en la próxima temporada turística.

"Te voy a pedir algo muy especial para poder seguir disfrutando del trabajo, de la educación y de la libertad solidaria", dijo el ministro, y reclamó menos reuniones sociales, en grupos reducidos, sin compartir bebidas. "Esto va a hacer que lleguemos de mejor forma al verano", explicó.