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Líderes con un alto grado de inteligencia social
Vie, 07/03/2014 - 10:54

Lisandro Sosa

La organización de la era digital
Lisandro Sosa

Lisandro Sosa es CEO/Founder de SQLConsultora, especialista en gestion de innovación y cambio organizacional. Escribe en su blog http://innomanagement.blogspot.com  y su cuenta de twitter es @lisosa.

El ambiente de negocios en las organizaciones está cambiando actualmente y se requieren de nuevas estrategias para no perder la competitividad y  posiciones relevantes en el mercado.

Se manejan diferentes opciones y se planifican acciones para poder cumplir con tal cometido. Generalmente se replican modelos de organizaciones que sufrieron crisis y salieron airosas en el pasado. Ajustes, reingenierías, outsourcing sin demasiado control, coaching y entrenamiento tradicional a principales ejecutivos, son algunas de estas estrategias por demás costosas (tanto en dinero como en prestigio para la compañía) que buscan mágicamente el reposicionamiento y que intentan explicar por qué algunas startups y organizaciones nuevas ganan segmentos de mercado rápidamente y resignan a los jugadores “tradicionales” a una porción menor.

Todas miran a la joven competencia con una visión equivocada: la analizan con la óptica del siglo XX, esperando una época que nunca volverá.

Ese entorno de organización cerrada, interna, sin apertura, cuidando con uñas y dientes sus “pertenencias”, sin ningún tipo de apertura hacia fuera (y tampoco hacia adentro), es parte del entorno de negocios del siglo pasado. Actualmente se necesitan líderes que tengan un alto grado de inteligencia social entre sus mayores atributos. Lideres capaces de sentarse al lado del colaborador y no por encima, lideres que se pongan a disposición y que no impongan “su forma de trabajo”.

En esta época estamos ante un tipo de colaborador  (podemos decirle empleado también, para que se entienda) diferente. El colaborador que ingrese a una compañía en esta época es un “ser social” acostumbrado a manejarse dentro de otro paradigma, en un mundo conectado, social, sin fronteras, sin organigramas estrictos y con una actitud de trabajo diferente, en colaboración y consulta constante entre pares.

Las organizaciones tradicionales se verán obligadas a escuchar a las nuevas generaciones de colaboradores, que traen internamente ese estilo de colaboración y se deberán adaptar rápidamente con el fin de poder reformularse y contenerlos.

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