Ciudad de México. El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) otorgará un periodo de siete años para ajustar la regla de origen de las autopartes utilizadas en la producción de camiones pesados.

Éste es un lapso más largo respecto al que tendrá la transición para la regla de origen de vehículos de pasajeros y camionetas, de tres años.

Para las piezas utilizadas en camiones pesados, las reglas de origen se dividirán en dos categorías. La primera corresponde a partes automotrices principales, con un valor de contenido regional (VCR) de 70%, y la segunda abarca las partes complementarias, con un valor de contenido regional de 60%.

Entre las autopartes principales están: motores, pistones, partes de motor, bombas de combustible, ventiladores, bombas de aire, acondicionadores de aire, ejes de transmisión, cajas de engranajes, volantes, chasises, carrocerías, defensas, cinturones de seguridad, frenos, ejes de mando con diferencial, ruedas, amortiguadores, radiadores, silenciadores, tubos de escape, embragues, bolsas de aire y asientos.

En el 2017, México produjo autopartes por un valor de US$92.000 millones, mientras que en ese mismo segmento sus exportaciones sumaron US$73.500 millones y sus importaciones llegaron a US$49.100 millones.

A partir del 2019, las fabricantes de camiones pesados deberán hacer sus compras de acero y aluminio en la región, para alcanzar 70% de contenido de América del Norte y cumplir con el certificado retroactivo de la regla de origen automotriz, como lo estipula e nuevo tratado.

Algunas de las partes automotrices complementarias son: bombas hidráulicas de fluido hidráulico, sistemas de frenos electrónicos —incluidos sistemas ABS y ESC—, embragues y acoplamientos de eje, baterías de iones de litio y equipo de encendido.

El VCR es un porcentaje que indica en qué medida una mercancía ha sido producida en la región local del productor. El origen de los componentes o materiales de la mercancía, la ubicación de la producción de ésta y otros factores influyen en dicho porcentaje.

En general, las reglas de origen se refieren al criterio pactado en un tratado de libre comercio para definir cuándo un bien es considerado originario (por su nivel de contenido regional) para gozar de las preferencias arancelarias.

Los principales fabricantes mundiales de tractocamiones que tienen instalaciones de fabricación, talleres de repuestos y talleres de mantenimiento en México son: Cummins, Daimler Vehículos Comerciales, Detroit Diesel Allison de México, Dina de México, Freightliner México, Foton México, Isuzu de México, Kenworth Mexicana, Mack Trucks Inc, Man Truck and Bus, Volkswagen México, Scania de México y Volvo México.

Por último, los fabricantes de autobuses de pasajeros tienen la tradición de fabricación más larga en México, con varias instalaciones de producción en todo el país.

Regla para camiones. A partir del 2019, las fabricantes de camiones pesados (Daimler, Hino, Kenworth, Volvo, Man, entre otros) deberán hacer sus compras de acero y aluminio en la región, para alcanzar 70% de contenido de América del Norte y cumplir con el certificado retroactivo de la regla de origen automotriz, como lo estipula el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Miguel Elizalde, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), precisó que México, EU y Canadá deberán realizar la certificación de valor regional del acero y aluminio de manera retroactiva, a fin de que comience la compra de insumos de la región.

La compra de 70% en acero y aluminio que deberán hacer las plantas de camiones pesados, en los tres países, entrará en operación un año antes de la entrada en vigor del T-MEC, por lo que la industria de vehículos pesados y la Secretaría de Economía deberán concluir la definición de las fracciones arancelarias de los insumos de los metales antes de la firma.

En entrevista, el líder de la ANPACT expuso que, en el caso de México, no existe mayor problema, porque 98% de su producción de camiones se exporta a Norteamérica, pero EU sí deberá reconfigurar sus compras.

En los próximos días, Economía definirá las fracciones arancelarias de acero y aluminio (sólo insumos) usados por las armadoras, sin incluir autopartes, a fin de cumplir con la regla de origen, a partir del 1 de enero del 2019 —en caso de que el T-MEC entre en vigor en el 2020. “En dos meses, las plantas deberán hacer sus compras en acero y aluminio de la región porque es un año retroactivo para empezar el año siguiente (con el Tratado)”.