Buenos Aires. El presidente Mauricio Macri y los demás líderes del G-20 inician este viernes una histórica cumbre en Buenos Aires para debatir sobre comercio y cambio climático, entre otros temas, pero en la que se destacan una serie de reuniones bilaterales para intentar resolver algunas de las disputas económicas y políticas más acuciantes del mundo.

El enfrentamiento comercial entre Estados Unidos y China, tema excluyente de un encuentro clave entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping al margen del G20, estará en el centro de la atención, ante un inminente recrudecimiento de la guerra arancelaria que tiene en vilo a los mercados y a la economía global.

Los líderes deberán lidiar también con una imprevista escalda entre Rusia y Ucrania tras el primer enfrentamiento militar entre ambos vecinos, un conflicto que puso fin a la reunión que Trump tenía planeada con su par ruso, Vladimir Putin, también por afuera del G-20.

"Basado en el hecho de que los barcos y los marineros no han sido devueltos a Ucrania desde Rusia, decidí que sería mejor para todas las partes involucradas cancelar mi reunión prevista en Argentina con el presidente Vladimir Putin", tuiteó este jueves Trump, justo antes de partir hacia Buenos Aires.

Lo aranceles de Trump a China, Rusia y la Unión Europea (UE) constituyen un ataque directo al G-20, pensado, entre otras cosas, para la defensa del libre comercio, y se perfila como la cuestión que dividirá la aguas esta vez, reemplazando a otro tema candente, el cambio climático.

Un día antes, la Casa Blanca también había anunciado que Trump no se reunirá con el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salman, por "problemas de agenda". Sin embargo, la decisión coincidió con un muy mal momento del monarca.

La cumbre será una oportunidad de redención -o una muestra de aislamiento- en la escena mundial para Mohamed bin Salman en medio de fuertes sospechas de que ordenó el asesinato de un periodista disidente saudita y de las críticas al reino por su devastadora ofensiva militar en Yemen.

Asimismo, Trump, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, y su par de México, Enrique Peña Nieto, firmarán este viernes el nuevo tratado de libre comercio entre sus países, que reemplazará al Nafta (TLCAN), realzando el carácter histórico de esta decimotercera cumbre de líderes de las naciones desarrolladas y en desarrollo.

Trump y Xi tienen previsto cenar juntos este sábado tras el G20, en una ocasión inmejorable -quizás única- de acordar al menos una tregua en su guerra comercial antes del 1 de enero, cuando los aranceles que el mandatario impuso a importaciones de bienes chinos por US$250.000 millones treparán del 10% al 25%.

China respondió con tarifas a productos estadounidenses por US$110.000 millones.

Lo aranceles de Trump a China, Rusia y la Unión Europea (UE) constituyen un ataque directo al G-20, pensado, entre otras cosas, para la defensa del libre comercio, y se perfila como la cuestión que dividirá la aguas esta vez, reemplazando a otro tema candente, el cambio climático.

En el G20 del año pasado, en la ciudad alemana de Hamburgo, 19 de los 20 países -los europeos a la cabeza-, tomaron una decisión inédita y desafiaron a Estados Unidos con un documento final que aisló a Trump por su decisión de retirarse en 2020 del Acuerdo de París, firmado en 2016 por 195 países para combatir el cambio climático.

 

Los ejes elegidos por el gobierno argentino para la cumbre son trabajo, infraestructura y futuro alimentario, pero la verdadera discusión será si Trump logra incluir en el documento su defensa de políticas proteccionistas o su llamado a reformar la Organización Mundial del Comercio (OMC) para hacerla más "justa" para Estados Unidos, como él sostiene.

Mientras que el estadounidense llega a la ofensiva, entre quienes se unieron en su contra en Hamburgo, empezando por la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés Emmanuel Macron, ya no parece haber interés ni una capacidad de liderazgo para construir un frente unido que deje solo al mandatario estadounidense.

Se espera que el gobierno argentino haga lo posible por conciliar las posiciones y llegar a un documento final consensuado por todos, incluido Estados Unidos, pero la verdadera negociación la harán Trump y Xi en su cara a cara.

El Brexit también estará presente en la cumbre ante el esperado intento de la primera ministra británica, Theresa May, y de los líderes de la UE de obtener respaldo al acuerdo alcanzado entre ambos para una salida ordenada del Reino Unido del bloque, que fue criticado por Trump y que podría ser rechazado por el Parlamento británico.