La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha mejorado las proyecciones sobre las economías de México, Argentina y Brasil en 2021.

En su último informe, el organismo ha estimado un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del 4,5% y del 4,6% en México y Argentina, lo que supone una mejora de nueve décimas en ambos casos con respecto a las últimas previsiones realizadas en diciembre.

En el caso de Brasil, la proyección ha crecido en 1,1 puntos porcentuales, hasta situarse en un repunte del 3,7% en 2021.

No obstante, en 2022 la institución ha revisado a la baja las previsiones para Argentina, con 2,5 puntos porcentuales menos, hasta el 2,1%; y México, con cuatro décimas menos, hasta el 3%; y ha mejorado la de Brasil en cinco décimas, hasta un crecimiento del 2,7%.

Estas nuevas proyecciones se enmarcan en los nuevos pronósticos de la OCDE para la economía mundial en 2021 (+5,6%) y 2022 (+4%), ambos revisados al alza en 1,4 puntos porcentuales y en tres décimas, respectivamente.

De este modo, la OCDE calcula que la economía mundial superará los niveles de actividad anteriores a la pandemia "a mediados de 2021", aunque advierte de la existencia de indicios que apuntan a una creciente divergencia en el ritmo de recuperación de los países y sectores, por lo que la recuperación proyectada a nivel global implicará una expansión menos vigorosa para finales de 2022 de lo que se había previsto antes de la Covid-19.

En este sentido, apunta que las estrictas medidas de contención implementadas frenarán el crecimiento en algunos países y sectores de servicios a corto plazo, mientras que otros países y sectores se beneficiarán de políticas de salud pública más eficaces, un despliegue de vacunas más rápido y un fuerte apoyo público.

"A pesar de la mejoría de las perspectivas globales, la actividad y los ingresos en muchos países seguirán por debajo de lo previsto antes de la pandemia a finales de 2022", señala la organización liderada por el mexicano Ángel Gurría.

Las nuevas revisiones se explican por la implementación gradual de campañas de vacunación, así como por anuncios de apoyo fiscal en algunos países, especialmente en Estados Unidos, y signos de que algunas economías están afrontando mejor las medidas para contener el virus.