Según las últimas Perspectivas Económicas de la OCDE, el crecimiento global se desaceleró drásticamente a fines de 2018 y ahora se está estabilizando en un nivel moderado, sin embargo, los crecientes conflictos comerciales y las vulnerabilidades financieras amenazan con un nuevo debilitamiento al socavar la inversión y la confianza en todo el mundo.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) prevé que la economía global logre un crecimiento moderado pero frágil el los dos próximos años.

"Las vulnerabilidades se derivan de las tensiones comerciales, la elevada incertidumbre política, los riesgos de los mercados financieros y la desaceleración en China, todos ellos factores que podrían frenar todavía más un crecimiento mundial fuerte y sostenible a mediano plazo", señala el organismo.

La OCDE prevé que la economía mundial crecerá un 3,2% en 2019 y un 3,4% en 2020. Las Perspectivas Económicas incluyen revisiones a la baja para muchas economías importantes y advierte que las actuales tasas de crecimiento no bastan para generar mejoras significativas en el empleo o el nivel de vida.

En cuanto a Argentina, el organismo destacó que el PIB argentino caerá un 1,8% en durante el año 2019, una décima menos de lo que había previsto en noviembre del año pasado, pero mantiene su proyección de la salida de la recesión en 2020, con un crecimiento de 2,1%.

Las Perspectivas Económicas apuntan a que el principal factor que lastra la economía mundial son las persistentes tensiones comerciales. Prevén que el comercio mundial -elemento clave de la economía internacional- crecerá ligeramente por encima del 2% este año, lo que supondría su tasa más baja en una década.

En ellas se destaca que el ciclo de disputas comerciales en curso está afectando al sector manufacturero, alterando las cadenas de valor mundiales y generando una enorme incertidumbre que influye en las decisiones de inversión, a la vez que se hace énfasis en el riesgo de que se produzcan nuevas perturbaciones.  

Revisión a la baja en países de Latinoamérica. En el reciente informa, la OCDE revisó a la baja la previsión de crecimiento para 2019 de México, Brasil, Argentina, Chile y Costa Rica, mientras que previó una aceleración de la economía en Colombia.

Para México, expertos de la OCDE sostienen una expectativa de crecimiento del PIB de 1,6% para el 2019 y 2% para el 2020. Estos pronósticos consignan recortes de 4 décimas de punto para este año y 3 décimas menos para el 2020 respecto de los divulgados en marzo.

Los ajustes en los pronósticos fueron conducidos por “el deterioro de la confianza empresarial” ante la incertidumbre política y las tensiones comerciales y enfatizan que “el crecimiento será demasiado moderado como para permitir que se reduzcan las altas tasas de informalidad”.

En el caso de Chile, la proyección pasó de 3,7% a un 3,2% para este año, principalmente como consecuencia de las trabas políticas para el comercio internacional.

Sin embargo, el informe destaca que la economía chilena se mantendrá "sólida" este año y el siguiente, con un incremento del Producto Interior Bruto (PIB) por encima del 3 % gracias a las buenas condiciones del sector financiero y a los precios del cobre.

Para Brasil, la OCDE redujo en 0,5 puntos la estimación de crecimiento del Producto Interno Bruto, al 1,4%. Para 2020 el corte fue menor, de 0,1 puntos, al 2,3%.

En cuanto a Argentina, el organismo destacó que el PIB argentino caerá un 1,8% en durante el año 2019, una décima menos de lo que había previsto en noviembre del año pasado, pero mantiene su proyección de la salida de la recesión en 2020, con un crecimiento de 2,1%.

En Costa Rica, la OCDE redujo también las perspectivas de crecimiento para 2019, aunque aplaudió que la consolidación fiscal del país haya progresado y permitido recaudar ingresos adicionales para menguar la elevada deuda pública. El pronóstico es de una suba del 2,7% (frente al 3% en el informe anterior) en 2019 y 3% en 2020.

 

Colombia mejora. El informe semestral de la entidad apunta a que el incremento del PIB de Colombia evolucionará hasta el 3,4 % en 2019 y el 3,6 % en 2020, un resultado positivo tras el 2,7% registrado en 2018. La proyección representa seis y tres décimas más de lo anunciado hace seis meses.

La aceleración del crecimiento de la economía colombiana este año y el próximo, se dará gracias al impulso de las inversiones y a los bajos niveles de inflación, aunque prevé un mayor déficit comercial por los malos datos en las exportaciones.

En el informe Perspectivas Económicas, expertos de la OCDE instan a los gobiernos a que actúen para garantizar una mayor solidez del futuro económico. Piden que se retome la cooperación internacional y el diálogo multilateral con miras a restaurar la previsibilidad de la política y reactivar el comercio.

También reiteran el llamamiento a combinar las reformas estructurales en todos los países de la zona euro con una inversión pública adicional en los países europeos con bajo nivel de endeudamiento. Esta debería centrarse en las redes digitales, de transporte y energía, así como en la educación, la formación y las reformas de la competencia que requiere la economía del siglo XXI, lo cual impulsaría un repunte del crecimiento, potenciaría la productividad y alentaría la recuperación salarial a medio plazo.

*Con información de Reuters, El Economista y Biobiochile.