Ciudad de México. Los fabricantes de autos instalados en México sostienen un diálogo con el gobierno del país en busca de vías para cumplir con la regla de origen que exige el renovado acuerdo de libre comercio, informó este lunes la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

El presidente de la AMIA, Eduardo Solís, calificó en rueda de prensa de "muy dura" y "muy compleja" la nueva regla del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que eleva del 62,5% al 75% el umbral regional de contenido automotor para tener derecho al libre comercio. 

Advirtió que para algunas empresas podría ser difícil su cumplimiento.

"Hemos solicitado al gobierno federal que trabaje con nosotros para que esas marcas puedan alcanzar esos compromisos de la nueva regla lo antes posible", indicó el dirigente sin ofrecer detalles sobre los fabricantes.

México se convirtió en el primer país en aprobar el T-MEC con su ratificación en el Senado, pero todavía se requiere el visto bueno de los legislativos de sus socios para que el acuerdo entre en vigor.

"Es un diálogo constructivo con el gobierno, nos están escuchando y estamos poniendo sobre la mesa la realidad con la que hoy la industria se está moviendo", agregó.

Solís confió en que el Parlamento de Canadá y el Congreso de Estados Unidos ratifiquen a la brevedad dicho tratado, que busca sustituir al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), vigente desde 1994.

El pasado 19 de junio, México se convirtió en el primer país en aprobar el T-MEC con su ratificación en el Senado, pero todavía se requiere el visto bueno de los legislativos de sus socios para que el acuerdo entre en vigor.

El país latinoamericano es sede de fabricantes como las estadounidenses Ford y General Motors; las japonesas Honda, Mazda, Nissan y Toyota; las alemanas Audi y Volkswagen; la surcoreana KIA y de la fusión italo-estadounidense Fiat Chrysler. 

México es el principal proveedor de vehículos ligeros de Estados Unidos.