-¿Cuáles son las mayores falencias a la hora de hablar de innovaciones en monitoreo de relaves o represas en el minería, en América Latina?

-El sector minero necesita implementar sistemas que le provean mejores prácticas de monitoreo de relaves para lograr un objetivo serio y concreto: conformar una industria de "cero daños".

No puedo decir cuáles son las mayores falencias, porque no tengo un conocimiento pleno de todas las realidades mineras del continente, pero lo que sí puedo asegurar es que el sector no está preparado para los desafíos que hoy se presentan en cuanto a mejorar el monitoreo en línea y en tiempo real. Ese monitoreo, en tiempo real, es esencial y los reguladores, empresas y gobiernos, se moverán hacia esa dirección de todos modos, lo que tendrá como consecuencia que la industria minera de la región va a avanzar hacia estándares de cumplimiento global en seguridad.

-¿En qué consiste el servicio de Inmarsat de monitoreo, en tiempo real, sobre relaves?

-Hoy las compañías mineras, al comenzar sus operaciones, asumen la responsabilidad de que, durante toda la vida útil de una mina o proyecto de explotación, deben garantizar la capacidad de minimizar su impacto en el medio ambiente, y con ello asumir la tarea de rehabilitar la tierra a su estado natural. Cuando esa “rehabilitación” se hace mediante procesos operados manualmente, aparte de tener costos altos, también se puede prestar a errores, debido a que la recopilación y el análisis de los datos, en la mayoría de las ocasiones, no es óptima.

Por otro lado, lo innovador de nuestra tecnología es que la solución de monitoreo de embalses de relaves de Inmarsat es el primer sistema de su tipo realmente global y apoyado en tecnología Internet of Things (IoT). Esta implementación está apoyada sobre una red de conectividad global diseñada básicamente para servicios de seguridad. Este nivel de conexión y traspaso de datos permite la implementación de un enfoque unificado y global sobre el monitoreo de embalses de relaves, ofreciendo un nivel de confiabilidad y de cobertura de red que no existía en la industria de la minería, por lo menos, en Latinoamérica.

-¿Este servicio de tecnología podría prevenir accidentes medioambientales?

-Por ejemplo, si tomamos el caso de una red de sensores instalados a lo largo de una represa de desechos, esta tecnología puede ir juntando datos constantemente sobre los niveles y la integridad de dicha presa, por lo tanto, con esa data, se puede eliminar el costo de tener que enviar a un miembro del personal a recabar, como también la posibilidad de error humano. Al mismo tiempo, permite al personal reaccionar de inmediato en caso de que las lecturas superen los niveles mínimos o máximos de seguridad, y poder actuar de forma preventiva ante posibles peligros.

Hoy, las empresas mineras ven claramente el valor real de IoT para optimizar el monitoreo del medio ambiente. Porque con las nuevas medidas y condiciones de normatividad gubernamental, cada vez más se ejerce una presión en la industria en este sentido. Entonces, las empresas del rubo deben adoptar tecnologías más innovadoras para cumplir y seguir operando de manera eficiente y sostenible.

-Para que estos sistemas funciones de forma correcta, ¿cómo se aborda el tema de la conectividad pensando que los lugares alejados donde opera la minería?

-Ese es un factor fundamental a la hora de un despliegue exitoso de IoT. Muchos asentamientos mineros se encuentran ubicados en localidades remotas, y esto implica que a menudo son lugares donde las redes terrestres o de celulares no están disponibles. Pero nosotros aportamos una comunicación satelital que no solamente entrega mejor cobertura y redes más confiables que, por ejemplo, son decisivas a la hora de evaluar condiciones meteorológicas extremas o casos de emergencia. Por otro lado, también se puede aportar conectividad en lugares como minas profundas o a cielo abierto, e incluso a instalaciones subterráneas utilizando repetidores de señal.

 

ERROR HUMANO

-En enero pasado, se produjo una catástrofe en Brasil, en el estado de Minas Gerais, al sureste del país. Producto del colapso de la represa de Brumadinho, hoy se contabilizan 165 muertos, mientras otras 150 personas siguen desaparecidas. ¿Cuál es su análisis sobre las posibles fallas que produjeron el accidente y cuáles son los desafíos que este lamentable hecho deja para la industria?

-Hay retos en materia de instrumentación, porque cada sitio es diferente. Tal como hay presas en todo el mundo, hay una gama de instrumentos. Creo que la tarea principal tiene que ver con la forma en que conectamos físicamente todo para crear una red de IoT dentro de la infraestructura de una presa. Se tienen que habilitar los sensores de tipo inteligentes, que esas herramientas estén conectadas, y con ello el yacimiento, la obra, la represa y los relaves se vuelven "inteligentes". Y toda esa inteligencia se transforma, finalmente, en datos, que vuelven a nuestra nube central, que está conectada a nuestra red de satélites. 

Esta metodología de datos inteligentes es la misma que usamos para monitorear la seguridad marítima y la de aviación, por lo que es ultra confiable, según estándares que nos exige ONU. Toda esa información llega a nuestra nube de forma segura, y además accesible para el cliente.

-¿Las fallas en relaves son evitables?

-Yo creo que cuando se analizan las fallas en represas o relaves, generalmente estas están asociadas a un error humano. Las personas en general son el problema. Por ejemplo, si alguien encargado de la tarea de interpretar una lectura no la entiende o no la ha tomado correctamente; o no transmitió la información de dicha lectura de forma correcta a la persona correspondiente, es que no ha entendido las posibles implicaciones, por eso ignora la alarma. Es vital que podamos desarrollar un sistema que minimice el error humano. No se puede ignorar una alarma o la advertencia de una información incompleta, porque si la ignoras, pasa a la siguiente persona y se termina tomando una decisión equivocada.

Cuanto trabajas con el sistema que estamos implementando, todo está bajo una firma digital, para saber quién ha iniciado sesión, saber lo que ha visto y poder dejar comentarios en el sistema, y con ello poder tener certeza del trayecto de la información que llega a mis manos. 

-¿Qué lecciones debe aprender la industria después de la tragedia de Brumadinho?

-Brumadinho puso en el centro de la noticia a la industria minera en cuanto a la seguridad de las presas y relaves. Hoy todos quieren hablar sobre los relaves. Lo que provocó en la industria creo que fue algo positivo, y no es solo en la industria minera. Hoy hay grupos de inversionistas que solicitan a las mineras que informen sobre el estado de sus presas. Ese hecho no tiene precedentes. Nadie sabía siquiera cuántas presas tenían las compañías, porque no eran importantes, eran solo un algo inmóvil, sin relevancia.

En resumen, debido al desastre de Brumadinho las compañías de seguros y los reguladores gubernamentales están empezando a tomar nota de mejorar la seguridad de sus relaves. Gracias a Brumadinho la industria minera ha estado despertando, y ya era hora.