México ha ganado aceleradamente participación en el mercado automotriz de Estados Unidos, beneficiado por el traslado de plantas manufactureras del norte al sur del territorio estadounidense.

En el 2019, México aportó 36.2% del total de importaciones de autos, autopartes, camiones, autobuses y vehículos automotores con propósitos especiales, un aumento frente a 34.3% registrado el año previo.

Por su parte, la porción de Canadá cayó de 16 a 15.8%, comparando los mismos años.

Un análisis del gobierno de Canadá sobre los impactos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) destaca que la base manufacturera de Estados Unidos se ha movido gradualmente hacia los estados del sur, lo que ha afectado negativamente a las industrias canadienses, al dificultar la integración con las cadenas de suministro de Estados Unidos.

Tradicionalmente, la base de fabricación estadounidense se ha ubicado en la parte norte del país, a lo largo de los Grandes Lagos.

“Como resultado de estos factores, la participación de mercado de Canadá en las importaciones totales de Estados Unidos ha caído”, se afirma en el análisis.

Hace una década, en el 2009, la participación de México en las importaciones automotrices estadounidenses fue de 24,1%, mientras que la de Canadá se ubicó en 22,7%.

El año previo, el 2008, fue la última vez que Canadá lideró la clasificación en este indicador, con 23% contra 20.7% de México.

En el punto de inflexión contribuyó la crisis por la que pasaron las empresas automotrices estadounidenses, que derivó en el rescate financiero de Chrysler y General Motors, y la crisis financiera global.

El sector automotor fue debilitado, en primer lugar, por el alza sustancial de los precios del combustible para automóviles, relacionada a la subida del precio del petróleo desde el 2004, que ocasionó que los compradores evitaran adquirir vehículos deportivos utilitarios (SUV) y pickups, principal sector de los tres grandes (General Motors, Ford y Chrysler).

México incrementó durante la última década su capacidad productiva automotriz, apoyado por sus menores costos, su mano de obra calificada, sus tratados comerciales y sus ventajas logísticas.

La tendencia creciente en la producción y en las exportaciones automotrices de México fue una de las razones más reiteradas por las cuales el presidente Donald Trump impulsó la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el cual se renombró T-MEC.