El grupo empresario Volkswagen, que quedó envuelto en un escándalo mundial este año por manipulación de los sistemas de medición de emisiones contaminantes, recibió una sanción por la suma de US$9,7 millones (unos 8,7 millones de euros) debido a la importación o venta de automóviles de las marcas Audi, Bentley, Porsche, SEAT y Volkswagen.
La empresa tenía que contar con certificados que demostraran que los autos cumplían con las regulaciones mexicanas que establecen los límites máximos permitidos de emisiones contaminantes y de emisión de ruido.