Buenos Aires. El gobierno argentino busca estimular la regularización de trabajadores informales, que representan un tercio de la masa laboral, en un primer acuse de recibo de la huelga que acaba de paralizar el país y en un contexto de desaceleración que puede impactar en el empleo.
El plan, presentado esta semana por la presidenta argentina, Cristina Fernández y que deberá ser aprobado por el Parlamento para su puesta en marcha, busca regularizar en el plazo de dos años a 650.000 de personas que trabajan sin estar debidamente registradas por sus empleadores.