El muro de la vergüenza de Lima
Claudia Luna relata con cierto orgullo cómo ella y muchos otros migrantes se las arreglaron para quedarse en el lugar, aunque la Policía trató en varias ocasiones de expulsarlos. "Todas estas colinas estaban vacías cuando llegamos”, dijo Luna a DW. "Ahora, poco a poco, nos vamos asentando. A pesar de que la policía vino quemando todo. Para nosotros, es la única forma de tener un techo sobre nuestras cabezas”.





