La ingeniería, el desarrollo de software y la biología sintética se unieron para crear unas células cuya producción de insulina puede ser controlada a través de un teléfono celular.
Un grupo de científicos de China desarrolló una red inalámbrica de células que pueden ser manejadas de forma remota y la implantó en ratones diabéticos, según el estudio publicado en la edición de Science Translational Medicine de esta semana.





