Ciudad de México. México confía en aplacar la masiva migración de centroamericanos que atraviesan su territorio buscando llegar a Estados Unidos a partir de 2020, tras la aplicación de un plan de desarrollo para la región, dijo a Reuters el encargado de las relaciones diplomáticas de México para Latinoamérica y el Caribe.

Este lunes, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), de Naciones Unidas, presentó al gobierno mexicano un programa que busca atacar las causas de la migración centroamericana hacia el norte, entre ellas, la falta de empleo, bajos ingresos y la violencia e inseguridad.

Cada año, miles de migrantes de El Salvador, Guatemala y Honduras huyen buscando el "sueño americano" en Estados Unidos. No todos cumplen sus anhelos ya que muchos son extraditados, mientras que otros se quedan en México o pierden la vida durante la larga y peligrosa travesía.

La masiva migración ha irritado al presidente Donald Trump, quien ha amenazado con levantar un muro en la frontera sur de Estados Unidos para detenerles el paso. Mientras esa medida se materializa, su gobierno ha incrementado las deportaciones de migrantes, muchos de ellos ilegales.

El presidente López Obrador, ha instruido a su canciller a buscar el respaldo de Estados Unidos para implementar el plan, una tarea nada fácil luego que Trump anunció que cortará la ayuda a El Salvador, Guatemala y Honduras por no frenar la migración irregular.

"El primer paso es disminuir la tasa de expulsión de migrantes. Que el crecimiento tan acelerado que se ha registrado en los últimos meses se vaya atenuando", dijo Maximiliano Reyes, subsecretario para América Latina y el Caribe de la cancillería mexicana, en una entrevista con Reuters.

"Esperamos que este mismo año podamos empezar con algunas acciones (del plan de la Cepal) para que el año que entra (2020) podamos frenar la tasa", explicó la autoridad. "Podemos encontrar un punto de inflexión a partir del mes 13 ó 14 de que empecemos a aplicar acciones de política pública aterrizadas".

El plan propone, entre otras cosas, elevar la inversión a al menos 25% del PIB en los tres países del Triángulo Norte de Centroamérica y el sur de México, integración energética y logística de la región, universalizar la educación secundaria y aumento "urgente" del gasto social.

Para ello, el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha instruido a su canciller a buscar el respaldo de Estados Unidos para implementar el plan, una tarea nada fácil luego que Trump anunció que cortará la ayuda a El Salvador, Guatemala y Honduras por no frenar la migración irregular.

México calcula que se necesitan unos US$10.000 millones anuales de inversión para que el plan tenga éxito.

"El presupuesto que Estados Unidos destina para la frontera con México cada vez es mayor y, en los últimos años, se ha incrementado incluso al doble y la migración y las personas que logran pasar a Estados Unidos no se reducen. Los propios números de Estados Unidos lo dicen", apuntó Reyes.

"Algo deberíamos de hacer diferente para esperar un resultado diferente", finalizó.