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Autenticidad femenina: un liderazgo necesario
Mié, 03/10/2018 - 10:28

Stephanie Oueda Cruz

Autenticidad femenina: un liderazgo necesario
Stephanie Oueda Cruz

Stephanie Oueda Cruz es es Jefa de Género y Diversidad de BID Invest, el brazo para el sector privado del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Bajo su liderazgo, BID Invest busca invertir en programas del sector privado con un enfoque en grupos insuficientemente representados, a fin de trabajar hacia una sociedad más inclusiva. Stephanie cuenta con dos maestrías, una en Economía y otra en Ciencias Políticas de la Universidad de Montreal y la Universidad de la Sorbona, respectivamente.

Mostrar una cara en casa y otra en el trabajo es cosa del pasado. El tipo de líder que reclaman y necesitan cada vez más las empresas es aquel que no tiene miedo de ser auténtico y actuar como tal, sin máscaras. Las mujeres, particularmente, tenemos que vencer ese temor y romper con la idea de que “disfrazarse de hombre” es la única receta para el éxito.

La realidad hoy es que las mujeres siguen estando muy subrepresentadas en los altos cargos de liderazgo del sector privado. Solo un 5% de los consejeros delegados de las compañías del Índice S&P 500 de Wall Street son mujeres, según los últimos datos recopilados por el grupo de investigación Catalyst. Por otro lado, después de haber alcanzado un récord de 32 en 2017, el número de mujeres al frente de la lista de empresas Fortune 500 ha caído a 24, lo que significa un descenso del 25% en apenas un año. Son cifras preocupantes, al igual que la tendencia detectada en una reciente investigación de la Red de Mujeres Ejecutivas de Estados Unidos, que muestra que las mujeres en altos cargos están dejando sus trabajos a una tasa casi cuatro veces mayor que la de los hombres.

Aquellos que todavía recelan de los liderazgos femeninos se escudan en el conocido como “síndrome de la abeja reina”, que argumenta que las mujeres en puestos de alto nivel excluyen activamente a otras mujeres de promociones para cargos senior. Sin embargo, un estudio de Credit Suisse desmintió esa teoría y reveló que las consejeras delegadas de empresas son mucho más propensas a rodearse de otras mujeres en puestos de responsabilidad. De hecho, tienen un 50% más de probabilidades de escoger a otra mujer como directora financiera, que sus homólogos masculinos.

Una mujer tampoco tiene que comportarse como un hombre para llegar a ejercer un liderazgo efectivo. Bill George, profesor de la escuela de negocios de la Universidad de Harvard, popularizó el concepto de “liderazgo auténtico” con un libro en el que daba las claves para ejercerlo. Desde entonces se ha hablado y escrito mucho al respecto, siempre con bastante consenso sobre cuáles son sus ingredientes esenciales. Entre las cualidades más destacadas están la honestidad, la responsabilidad, la humildad y la valentía.

¿Qué define a un líder, sin importar su género? Un líder honesto no se esconde, ni siquiera cuando hay dudas o flaqueza. No tiene vergüenza de sus vulnerabilidades y de ser franco sobre el cómo y el porqué en la toma de decisiones. Un líder responsable asume los errores propios y comparte los de los empleados, para aprender de ellos como equipo. Un líder autentico también es humilde y acepta que uno no es perfecto ni lo sabe todo. Tiene los pies en la tierra, lo cual le permite ser más receptivo para aprender cosas nuevas, saber cuándo delegar o pedir consejo a otros sin sentirse culpable. Quizás lo más importante para un líder autentico es la valentía, que pueda cuestionar el estatus quo y defender al equipo si es necesario.

Autenticidad: El activo de quienes lideran hoy

La directora de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg, lo explica así: “presentar el liderazgo como una lista de cualidades cuidadosamente definidas (como estratégico, analítico u orientado al desempeño) ya no sirve. En cambio, el verdadero liderazgo se origina de la individualidad que se expresa honestamente y a veces imperfectamente (…) Los líderes deben aspirar a la autenticidad sobre la perfección”.

Otro ejemplo que suele utilizarse al hablar de liderazgo auténtico es el de la empresaria y periodista Arianna Huffington. La fundadora del Huffington Post abandera desde hace tiempo la importancia del conocimiento personal y de sentirse bien con uno mismo, a nivel físico y mental. También ha hecho énfasis en las ventajas que proporcionan las pausas, los espacios para desconectarse temporalmente, huir del eterno “modo crisis”.

La autenticidad debe ser un valor en alza, particularmente en tiempos de internet, redes sociales y filtros para cada fotografía que tomamos. Las generaciones más jóvenes quieren saber más de sus líderes. Si esos líderes, ya sean hombres o mujeres, son honestos, responsables, humildes y valientes, serán el ejemplo perfecto para avanzar en la dirección correcta.