Hoy nos encontramos en una discusión relativa al rol de la mujer en la sociedad y el potencial que permitiría tener una sociedad más equitativa, diversa e inclusiva en todo tipo de aspectos, desde el plano social, familiar, laboral y económico de Chile. Dentro de estas miradas, el mundo del emprendimiento es una arista muy interesante de analizar, el cual se caracteriza por ser innovador, diverso y vanguardista, pero en el cual la mujer se ha posicionado más en el ámbito tradicional del emprendimiento (por necesidad) y no el mundo más tecnológico/científico (por oportunidad) que busca el desarrollo de negocios escalables y globales, como los casos de éxito de Cornershop y NotCo.

En la última convocatoria de Imagine Lab -incubadora con foco tecnológico- se recibió un récord de postulaciones, con un 50% de postulantes que declaró tener al menos una fundadora en el equipo y 59% a mujeres en roles claves dentro de la startup.

¿Cómo ha evolucionado la participación de la mujer en el mundo tecnológico?

El año pasado, el Global Entrepreneur Monitor (GEM) mostró un aumento en el porcentaje de emprendedoras en etapas iniciales, llegando a un 41% en el segmento principalmente entre los 25-34 años y mostró una disminución de la brecha entre hombres y mujeres, respecto a los últimos años, en emprendimientos motivados por oportunidad y no necesidad. Sin embargo, mostró brechas importantes como el bajo nivel de escolaridad de las mujeres emprendedores (mayoría solo nivel escolar) y el alto foco en industrias mayorista-retail y manufactura (más tradicionales) en vez de áreas como tecnología, finanzas o servicios profesionales, las cuales están asociadas a emprendimientos más disruptivos y escalables.

La buena noticia es que las mujeres cada vez se están atreviendo más a ser parte del emprendimiento tecnológico. En la última convocatoria de Imagine Lab -incubadora con foco tecnológico- se recibió un récord de postulaciones, con un 50% de postulantes que declaró tener al menos una fundadora en el equipo y 59% a mujeres en roles claves dentro de la startup. Desde fines de 2016, hemos invertido en 11 startups tecnológicas lideradas por mujeres, en contraste con lo que pasaba hace cinco años, donde no había equipos liderados por mujeres en la incubadora.

Aún quedan muchos desafíos para poder igualar la cancha para las mujeres, respecto a las oportunidades de emprender y lograr casos de éxitos relevantes en este ecosistema global. Por suerte, iniciativas como The SFactory, de Startup Chile; Kodea, DigiGirlz, de Microsoft, o Imagine for Kids, están buscando abrir espacios para niñas y mujeres en el mundo científico-tecnológico y que, así, cuenten con las mismas oportunidades para ser parte de los futuros casos de éxito de startups chilenas en el mundo.

Nuestro rol es seguir fomentando este tipo de iniciativas y trabajar colaborativamente para lograr una inclusión real, la cual no dependa del género, sino de las capacidades de los emprendedores.