-Hoy tiene la función de impulsar el emprendimiento en la región y EE.UU., como codirector de Endeavor Miami. ¿De qué forma, desde este nuevo rol, aporta a abrir este ecosistema financiero a los emprendedores latinos?

-Dicho ambiente de negocios, en la ciudad de Miami, es una realidad que conozco ya muy bien, porque ya estoy participando ahí de ciclos de emprendimientos desde hace más de seis años. Hoy en día, ya contamos con un grupo de emprendedores y compañías importantes para poder apoyar, pero buscamos aumentar ese número en poco tiempo. Hoy, Endeavor se ha convertido en la pieza principal del ecosistema de emprendimiento de la ciudad de Miami, lo que ha permitido, por cierto, el desembarco de muchas iniciativas latinoamericanas. Jugamos un rol de introductores para nuevos negocios de origen latino, porque muchos de los proyectos que buscan financiamiento e implementación pasan de forma obligada por dicha ciudad.

-¿Cuál es su análisis del momento que vive el emprendimiento en la región y cómo lo compara a la experiencia de estar a la cabeza de OpenEnglish?

-Hoy creo que esa pregunta puede explicar mucho sobre el momento del emprendimiento en la región. Actualmente, es notorio que más fácil comenzar y levantar empresas que hace diez años, cuando fue que dimos pie a Open English. Es un buen pasar que hoy permite encontrar variados fondos que aceleran las ideas. En los buenos tiempos que hoy vivimos para el emprendedor, se encuentra la posibilidad cierta de que el levantamiento de capital sea más fácil. Cuando nosotros empezamos, en América Latina era casi imposible el levantamiento; es más, tenías que salir del país o la región para poder ver cómo se podía dar la atracción de ese financiamiento. Y si la empresa se trataba de tecnología, cautivar se ponía aún más cuesta arriba.

-Hoy la resistencia a invertir en negocios de tecnología cambio radicalmente.

-Así es. Ya que el tema de la tecnología, asociado a los negocios, era un poco complicado a la hora de poner en práctica o hacerle sentido al emprendedor. Hoy en día existe mucha más sofisticación al respecto. Pero una cosa que llama mucho la atención en la región es el aumento de los inversores de capital en las primeras etapas de una compañía, donde podemos encontrar fuertes inversiones que minimizan el tiempo para poner en marcha los proyectos, y junto con ello, poder dar una internacionalización mucho más rápida.

Por ejemplo, cuando nosotros partimos en Open English, estaban en una oficina los servidores donde almacenábamos nuestra información; eran enormes aparatos. Hoy, toda esa data está almacenada en la nube de forma más segura. Es mucho más sencillo y el cambio apunta a mejorar la eficiencia de los negocios.

-Miremos su empresa. ¿Cómo ha sido la evolución de Open English, hasta la consolidación?

-Yo creo que hemos llegado a tener una escala que no nos imaginamos en los momentos iniciales. Hoy estamos en más de 20 países, en toda América Latina. Hemos podido instalar diferentes verticales de negocio, con el fin de integrar más visiones, y varias de ellas están bajo lo que llamamos “open education”. Bajo esa plataforma ya agrupamos clases para adultos, que son las más conocidas, pero también hemos sumado al sector junior con la inclusión de clases online para niños. Así, nuestra gran apuesta es la universidad digital que estamos promoviendo, con un gran crecimiento en la región: ya existen más de 19 carreras de tipo digital, como marketing, desarrollo digital y de aplicaciones móviles. Hay más de 45 mil alumnos participando. Esta consolidación del negocio también ha sido gracias al avance de la tecnología. El uno, sin lo otro, no hubiera sido posible.

APRENDIZAJE HÍBRIDO

-El éxito de le educación en línea y también el de Open English, a nivel continental, han dado impulso a iniciativas digitales parecidas. ¿Cómo manejan la presión de estar a la vanguardia, de llevar la delantera?

-Siempre cuando una empresa tiene en el mercado un producto que llega a ser muy exitoso, van a haber otras compañías que quieren replicar ese éxito. Pero como el mercado se ha ido extendiendo en las posibilidades de atender muchas más soluciones digitales, entre ellas, estudiar algo en línea, una tendencia ya que no tiene vuelta atrás, el mercado permite la inclusión de otros players, la convivencia de más experiencias que puedan atender ese público objetivo.

Por nuestro lado, nosotros ya estamos invirtiendo en nuevos negocios que nos ayuden a incrementar mayores targets de clientes. Aún no llegan, pero pronto estará implementada la instalación de escuela físicas de Open English en América del Sur.

-¿Y por qué una compañía que tiene diez años en línea hoy da un vuelco a una infraestructura física, como la de la competencia, a la que quisieron siempre mantener distancia?

-Es una buena pregunta. Nosotros hemos dicho y propagado, desde el inicio, los beneficios de estudiar en línea y de esa metodología por más de diez años. Pero con el paso del tiempo y con la expansión de nuestro negocio nos pudimos dar cuenta que hay un segmento de la población que aún no logra la conectividad necesaria o la disciplina de estudiar de forma online, por lo que comenzamos a diseñar un concepto que nos tiene muy entusiasmados: centros de aprendizaje híbrido, donde se puede estudiar online u offline.

En el caso de los centros híbridos, cuando el usuario entre al centro de OpenEnglish será muy parecido a una tienda de alta tecnología o similar a la experiencia de entrar a una tienda Apple. Todo funcionará con un código QR que te identifica, da la información de tus datos personales, las clases asignadas, tu nivel de estudio, la sala donde se imparte tu clase. Todo esto mediante una serie de procesos que van a ofrecer un servicio que se acompaña de mucha tecnología.

-¿Esta nueva línea de negocios es una respuesta a las críticas de las universidades o entidad de educación clásicas que imparten educación de idiomas, sobre su formato y calidad de la enseñanza online?

-La calidad es un tema muy importante a la hora de hablar de educación y educación online. Y yo creo que los consumidores terminan siendo bastante inteligentes en este sentido: las marcas o empresas que no son de buena calidad terminan dejando de existir en el mercado; y las empresas que ofrecen servicios de calidad, son las que terminan por prevalecer, no solo en el mercado, sino también en el tiempo.

-Acaban de realizar una adquisición en Chile. ¿Cuál es el fin que persiguen con la compra de una empresa de Inteligencia Artificial (IA)?

-Va en camino de la constante búsqueda que estamos haciendo de nuevas tecnologías. Herramientas que pueden ir no solo mejorando nuestros actuales servicios, sino también la posibilidad de experimentar nuevas líneas de negocio. Porque el éxito de nuestra compañía es la a la vez nuestra mayor amenaza, pues siempre hay que mantener un nivel de calidad muy alta.