La otra “lucha libre”
Cualquiera que intente acercarse de manera inopinada al presidente de México puede vivir una experiencia que todos hemos visto en la televisión: sentir cómo es ser tacleado por un gigante de fútbol americano. No se trata de una metáfora, sino de un hecho literal: el Cuerpo de Guardias Presidenciales, los agentes de seguridad encargados de custodiar al primer mandatario, tiene equipo propio en aquel fútbol portacorazas.





