- DW: ¿Cuál ha sido el motivo principal de su visita?

Diego Pary: Bolivia y la UE tenemos relaciones históricas y una relación muy dinámica. En ese marco estuvimos en Bruselas para dar seguimiento a diferentes proyectos que tenemos conjuntamente.

- Bolivia ostenta la presidencia protempore de la CELAC. La cumbre UE-CELAC fue suspendida hace más de un año precisamente por la inestabilidad  de Venzuela. ¿Cómo piensa usted que esto se puede superar? El tema de Venezuela estuvo sobre la mesa en su conversación con la Alta Representante de la Política Exterior Europea, Federica Mogherini.

La cumbre UE-CELAC fue suspendida por diferentes situaciones. En principio porque en 2018 tuvimos problemas con la presidencia. También por las dificultades internas de América Latina. Hasta la fecha no hemos definido la fecha de la Cumbre de jefes de Estado UE-CELAC. Estamos primero trabajando en priorizar los temas. Uno vez que eso esté, avanzaremos en la fecha.

Las elecciones en Bolivia) son completamente legítimas, están en el marco de la Constitución, en el marco del derecho internacional, sobre la base de la normativa boliviana. Todo el proceso se desarrolla con completa normalidad y está reconocido por todas las instancias internacionales.

- Pero no sabemos aún a quién se invitará a esa próxima cumbre; si a Nicolás Maduro o a Juan Guaidó. Bolivia no ha reconocido al autoproclamado presidente interino a diferencia de la gran mayoría de los países de la región. ¿Por qué?

Bolivia es un Estado que se relaciona con Estados soberanos, es respetuosa de los asuntos internos de los países y de la autodeterminación de los pueblos. En ese marco respetamos la decisión que el pueblo venezolano tomó en sus elecciones del 2018.

- La situación de Venezuela impacta a la región. Los migración venezolana impacta a Colombia, Ecuador, Perú, Chile y Brasil. ¿Ustedes qué proponen para salir de esta grave situación?

Si bien hay una situación difícil en Venezuela -ciertamente hay una crisis económica, generada por diversos factores, entre ellos el bloqueo económico que sufre el país-, creemos que el camino más correcto y efectivo es la negociación. No la polarización. Hemos apoyado la decisión asumida por México y Uruguay para promover abrir los espacios de diálogo. Creemos que éste es el camino por el cual se debe seguir para encontrar una solución a las dificultades que está teniendo Venezuela.

- Canciller, de la UE ha salido una especie de ultimátum en este segundo mandato de Nicolás Maduro. Le han dado ocho días para convocar a elecciones. Si no fuese así, la UE reconocería como presidente a Juan Guaidó.  

Primero que todo, los únicos que van a reconocer o no a su gobierno son los venezolanos. Los únicos que van a definir la situación son los propios venezolanos. En ese marco creo que los países debemos facilitar, coadyuvar, pero no vamos a definir el destino de Venezuela. Nosotros estamos siempre predispuestos a apoyar, a coadyuvar en todos los espacios de negociación que se abran para que los venezolanos encuentren su futuro.

- Es decir, ¿Bolivia estaría dispuesta a integrar ese grupo internacional de contacto que proponía hasta la semana pasada Bruselas?

Vamos a apoyar todos los espacios de negociación que se abran para encontrar una solución efectiva y hacer que los actores políticos y sociales venezolanos se sienten a la mesa y puedan encontrar salidas a las dificultades que actualmente tienen.

- Canciller, usted se acaba de encontrar con el copresidente de la Asamblea Eurolat, Ramón Jäuregui. Él presidió una delegación que acaba de volver de una atribulada Nicaragua. Propone también crear un espacio de diálogo entre el gobierno y la oposición. Pero Bolivia ha apoyado a Daniel Ortega, aunque el país también se está desangrando.

Bolivia siempre apostará por el diálogo. Por Constitución somos un país pacifista. En ese sentido valoramos la negociación entre los actores sociales y políticos para sentarse a debatir y analizar las diferentes propuestas e ideas. Y encontrar la salida mediante mecanismos pacíficos. No aceptamos condicionamientos, no aceptamos la intervención y rechazamos con contundencia cualquier amenaza de intervención militar.

- Entramos en año electoral en Bolivia. El presidente Evo Morales se presenta para una tercera reelección después de que el "no” ganase en el referéndum sobre permitir o no un nuevo mandato. Las elecciones primarias de este fin de semana también han sido controvertidas. ¿Ha hablado de esto con sus socios europeos?

No hemos abordado el tema. En Bolivia en este momento hay plena estabilidad política, económica y social. Las elecciones primarias se desarrollaron en un ambiente totalmente pacífico. Hemos tenido una participación importante, aunque quizás hubiésemos querido que fuese mayor. Es la primera vez que Bolivia va a unas elecciones primarias. Es un proceso al que el pueblo boliviano no está acostumbrado. Se inicia un año electoral. En octubre de este año hay elecciones. Hay diez candidatos en carrera. Y será el pueblo boliviano quien decidirá quién lo va a presidir los próximos años.

- ¿No esperan sorpresas en el sentido de que se denomine a estas elecciones ilegítimas porque, a pesar de que el referéndum ganó el "no”, el presidente Evo Morales vuelve a postularse a un nuevo mandato?

Las elecciones son completamente legítimas, están en el marco de la Constitución, en el marco del derecho internacional, sobre la base de la normativa boliviana. Todo el proceso se desarrolla con completa normalidad y está reconocido por todas las instancias internacionales.

 - ¿La Unión Europea va a estar presente?

Estamos abiertos a que puedan estar todas las organizaciones internacionales pertinentes. Ya en las primarias ha estado presente la OEA y estará en la elecciones generales. Bolivia está abierta a que quien quiera observar nuestro proceso electoral, lo observe.