La inversión extranjera en Latinoamérica fue duramente golpeada por las cuarentenas a raíz de la Covid-19, registrando una caída del 37% en 2020, hasta los US$ 101.000 millones. Esto, principalmente "debido a la dependencia de la región en industrias relacionadas con materias primas, ya debilitadas en años anteriores a la pandemia", según estimaciones de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad).

La inversión extranjera directa se derrumbó un 42% a nivel mundial en 2020, Así, el financiamiento externo, que en 2019 había sumado US$ 1,5 billones, se contrajo hasta los US$ 859.000 millones, un 30% inferior al mínimo que se registró en la crisis financiera de 2009, indicó este lunes el director de Empresas e Inversiones de la Unctad, James Zhan.

Y para este año las proyecciones tampoco son positivas. La Unctad estima que para 2021 habrá una caída de la inversión foránea de entre el 5% y el 10 %. Una eventual recuperación de este indicador recién llegaría para 2022, indicó el experto.

Perú duramente golpeado

En el desglose, Perú fue ampliamente el país más afectado, con un desplome que llegó hasta el 76%, mayormente afectado por la paralización de nuevos flujos de capital en el sector minero. En tanto, Colombia lo siguió con bajas de 49%. Argentina, Brasil y Chile también registraron caídas de 47%, 46% y 21% respectivamente.

De Latinoamérica, sólo México registró caídas de un dígito (8%), gracias en parte a ganancias derivadas de reinversiones, aunque la industria automovilística nacional se vio especialmente afectada, con una caída del 44%.

Asia y Europa: las dos caras de la moneda

Con bajas de tan sólo el 4% el pasado año, el continente asíatico concentró más de la mitad de las inversiones foráneas en el mundo (US$ 476.000 millones).

Mientras, China, una de las pocas grandes economías que creció en 2020 (2,3%), incluso vio crecer su inversión con respecto a 2019, un 4 % hasta los US$ 163.000 millones.

"China, una de las pocas grandes economías que creció en 2020 (2,3%), incluso vio crecer su inversión con respecto a 2019, un 4 % hasta los US$ 163.000 millones".

Ello se debió entre otros factores a las políticas de apoyo a la entrada de capital extranjero aprobadas tras los confinamientos, que en ese país duraron menos que en otras latitudes.

En la India también creció la inversión, un 17 % hasta los US$ 57.000 millones, beneficiándose ese país de la inyección de capitales en la economía digitalizada.
Por su parte, en África el descenso de la inversión fue algo menor del 18 %. 

En contraparte, Europa fue la región más afectada, con un desplome de la inversión extranjera en torno al 70 % en la Unión Europea, equivalentes a unos US$ 110.000 millones.
De las 27 economías de la UE, 17 registraron números rojos en este ítem, incluyendo Alemania, Italia, Austria y Francia, aunque la dirigida a Suecia se dobló, y la de España creció un 52 %.

Mientras tanto, En Estados Unidos el indicador cayó a la mitad (-49 %), hasta sumar US$ 134.000 millones, perjudicado por la caída de las inversiones de importantes socios como Reino Unido, Alemania y Japón.

Este año “los inversores seguirán siendo cautos. La recuperación progresiva del indicador dependerá de factores como las campañas de vacunación, las nuevas oleadas de la Covid-19, los programas estatales de recuperación ante la crisis y la situación, ahora frágil, en grandes mercados emergentes", concluyó Zhan.