El despegue de foodtechs latinoamericanas viene concitando el interés de los inversionistas de capital de riesgo, sobre todo en el último año de pandemia. De acuerdo con el estudio “The Foodtech Landscape in Latin America”, realizado por Endeavor y PepsiCo, desde 2011 las startups de esta industria -que emplea a más de 29.000 personas- han recaudado US$ 1.700 millones a través de 206 rondas de inversión de venture capital. De este monto, el 64%, es decir US$ 1.088 millones, se dio entre 2020 y 2021.

Según este análisis (cuyos montos de capital no incluye startups de reparto de comida, como Glovo o Rappi), a pesar de que Brasil es el más grande receptor de capital, nuevas oportunidades con innovadores propuestas de valor han llamado la atención de los inversores extranjeros que conducen a un crecimiento exponencial y distribuyen capital entre países como Chile, México y Colombia. 

El reporte refiere que dado el impulso de la industria, la inversión de capital riesgo en las startups y scaleups foodtech seguirá creciendo. También destaca que el tamaño de las rondas de inversión de Serie A ha aumentado, al igual que el interés de inversores extranjeros en la región. Muestra de esto es que mientras en 2016 la startup brasileña de transporte Cargo X recaudó US$ 4 millones en su serie A, en 2020 Frubana, la plataforma colombiana que provee de insumos a pequeños restaurantes levantó US$ 25 millones en su ronda de inversión de la misma serie.

En general, las rondas de inversión realizadas en América Latina están concentradas en empresas en etapa inicial, y específicamente en rondas de inversión semilla. Esto refleja que las empresas en la región aún se encuentran en etapas tempranas de desarrollo, pero también que los fondos de inversión locales y extranjeros siguen apostando por ellos a pesar de sus escalas más reducidas.

“Los emprendedores encabezan la innovación en toda la cadena de suministro y ofrecen sistemas y productos alimentarios creativos y disruptivos. La pandemia de COVID-19 aceleró el aumento de nuevas tecnologías están irrumpiendo en la industria alimentaria, destacando la insuficiencia de los modelos de sistemas alimentarios heredados que aún utilizan muchos actores regionales. Este retraso en la innovación local hace que el sector esté listo para la disrupción”, dice Paula Santilli, CEO de PepsiCo Latinoamérica. “A nivel mundial, la industria foodtech está en auge. Las startups y scaleups globales están estableciendo el estándar para la innovación foodtech que startups y scaleups latinoamericanas pueden replicar con modelos de negocio y propuestas de valor relevantes a nivel local”.

La industria foodtech y de alimentos en general, además de la necesidad de invertir en innovación enfrenta otros grandes retos. Y es que con una población que llegaría a 750 millones en 2030, América Latina registrará un fuerte aumento de la demanda de alimentos en las próximas décadas, por lo que tener la capacidad de satisfacer esa demanda en una forma eficiente y sostenible es clave. No obstante, las implicaciones de la producción de alimentos en la región no se limitan a esta. 

“Latinoamérica es el mayor productor de alimentos de la tierra y alberga el 38% de terrenos agrícolas del mundo. Debido a esto, la producción de alimentos en América Latina tiene un impacto directo en los asuntos mundiales, tales como los precios de los alimentos, el cambio climático, la inocuidad y la seguridad alimentaria y la escasez de recursos, para nombrar unos pocos”, dice el reporte de Endeavor y PepsiCo.

Ante ello, muchos emprendimientos en América Latina han adoptado a la tecnología como una herramienta para abordar las fuentes de ineficiencia, la mala gestión de los recursos y conectar mejor las cadenas de suministro actuales en la industria de alimentos que necesita grandes dosis de innovación para ser sostenible y rentable.

Por lo pronto, “The Foodtech Landscape in Latin America” ha identificado tres categorías principales: logística y gestión de datos (22%), ventas (17%) y productos orgánicos, naturales o saludables (16%).

Asimismo, las tres categorías que en promedio tienen más emprendedores escalando para emplear a más de 50 personas con ventas y tasas de crecimiento más altas se encuentran en los sectores de logística y gestión de datos, ventas y transporte y distribución.

 

NACIONES FOODTECH

Son varios los países latinoamericanos que lideran la revolución foodtech. Es el caso de Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México, que agrupan un total de 323 empresas. El gigante brasileño es el país que concentra la mayor cantidad de startups y scaleups foodtech: 123. La logística y la gestión de datos es la categoría más representada en el país (33%) y el 54% de las empresas ha tenido acceso a financiamiento. En tanto, desde 2011, las foodtechs brasileñas han recaudado US$ 828 millones y el 15% de ellas se han expandido a mercados internacionales.

A nivel general, el 26% de las foodtechs se ha internacionalizado. Así, mientras que el 52% de las empresas chilenas y el 49% de las argentinas tienden a expandir sus operaciones a otros países, las empresas en México (21%) y Brasil (15%) han permanecido dentro de sus fronteras. El estudio apunta que las empresas con operaciones en el exterior tienen mayores ingresos que las que no lo hacen. Respecto a los destinos para la expansión, Estados Unidos es el más popular, seguido de México y Brasil. Por el contrario, Argentina es el destino menos atractivo para las foodtechs latinoamericanas.

Por el lado de los inversores, uno de los actores que va tomando fuerza en esta industria son los corporate venture capital (CVC). De acuerdo con Endeavor, a escala mundial, la actividad de los CVC se cuadruplicó en 2020.

“En los últimos diez años los CVC o la inversión de fondos corporativos directamente en startups y scaleups externas se han convertido en un importante fuente de capital para estas empresas y una parte relevante del ecosistema. En total, las 10 principales empresas de alimentos y bebidas tienen casi el 40% de participación de mercado, lo que les da un control enorme sobre recursos e influencia”, dice el informe.

Específicamente, en América Latina, los CVC han sido muy activos en las inversiones foodtech. Grandes corporaciones como Bimbo, Coca Cola y ABinBev tienen instrumentos especializados para invertir en startups y scaleups y vienen liderando esta tendencia. 

Al analizar las carteras de estas grandes compañías, Endeavour identificó que sus inversiones se concentran  principalmente en categorías de logística y gestión de datos, así como transporte y distribución, ambos sectores que a través de su innovación en tecnología, pueden agregar un valor distintivo a las operaciones comerciales de estas corporaciones.

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Sin embargo, a pesar del explosivo crecimiento del capital en los últimos años que detalla este estudio, todavía queda un largo camino por recorrer para la región para alcanzar estándares globales en inversión e innovación. 

“América Latina todavía carece de fondos de capital de riesgo impulsados por objetivos específicos que pueden brindar asesoramiento personalizado para ayudar a la industria. Y por último, la mayoría de los fondos en América Latina todavía son incapaces de realizar inversiones más arriesgadas y durante las primeras etapas que requiere esta industria, lo que obliga a los emprendedores a buscar hacia el exterior para obtener capital”.