La Avenida del Ring, 150 años como testigo de Viena
En 1857, la población de la ciudad de Viena crecía con rapidez. Las murallas que contorneaban el casco antiguo se habían convertido en un impedimento para su expansión, así que el emperador Francisco José dio una orden que cambió el rumbo del desarrollo de la capital austríaca: derribar las murallas y crear, en su lugar, una larga avenida que conectara el núcleo urbano con los exteriores, en los que se multiplicaban los asentamientos de la burguesía, entonces en pleno auge.





