El drama del agro colombiano
Bogotá. En Colombia no se sabe con precisión cuántas personas dependen, económicamente hablando, del sector agrícola.
Tampoco cuántas son las unidades productivas, cómo se está empleando y distribuyendo el suelo, quién es dueño o arrendatario de tierras, de maquinaria, incluso de ganado.
Se desconoce cómo viven las familias, si tienen acceso a la educación o el nivel al que han llegado. En estas tierras todo está en aproximaciones. Un drama para el campo colombiano.





