ObamaCare: un objeto atractivo para la derogación
La ley de salud que el presidente Barack Obama firmó el 23 de marzo pasado se encuentra entre las más radicales leyes en la historia de EE.UU. Para el 2014 habrá inscrito a toda la población estadounidense en un esquema de seguro de salud obligatorio. Si la ley merece o no ser vista como una reforma, depende de la perspectiva que uno tenga. En la izquierda, la ley es una reforma tímida. No llega a establecer un sistema de salud con ‘un solo pagador’, como el que rige en Canadá o Inglaterra, ni tampoco logra establecer una ‘opción pública’ robusta que compita con las aseguradoras privadas.





