El sector público no puede hacer frente por sí solo a las enormes demandas de modernización de la infraestructura en Latinoamérica. Por ello, modalidades como la financiación directa local o extranjera privada han servido para aumentar la calidad de vida de los latinoamericanos. Sin embargo, las Asociaciones Público-Privadas (APP) también han aflorado como una excelente combinación para resolver la brecha de financiamiento que se necesita para desarrollar proyectos de infraestructura en la región.

Interesados en este tema, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) realizará su evento "PPP Américas", el foro de discusión más importante de América Latina y el Caribe (ALC) en materia de APP, cita en la que se espera un público aproximado de 350 personas, de toda la región. "PPP Américas" 2019 se llevará a cabo en el Hotel Paradisus Palma Real en Punta Cana, República Dominicana, y tiene el propósito de promover un mayor acercamiento entre los sectores públicos y privados, buscando temas que puedan ser de interés común de los dos públicos.

Para conocer más de este evento y de las APP, AméricaEconomía conversó con Gastón Astesiano, líder del equipo de asociación público-privada del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

A Astesiano, en 2017, se le encomendó la creación del Equipo de Asociación Público-Privadas del BID, con la misión de coordinar todas las intervenciones de APP del Grupo y dirigir los Servicios de Asesoría de APP para la capacidad institucional y la preparación de proyectos de APP para América Latina y el Cariba.

-A su juicio, ¿cuánto afectan los mitos que se han creado en América Latina sobre las APP? ¿Estas preconcepciones incluso han alejado a algunos gobiernos centrales y locales de posibles acuerdos con el sector privado?

-Es cierto que en ocasiones determinados mitos sobre las APP han podido dificultar la posibilidad de aprovechar las ventajas del sector privado, cuando este ha podido proveer un mayor beneficio social en la realización de algunos proyectos de infraestructura. Estos mitos han abarcado tradicionalmente desde argumentos "anti-APP", como confundir la participación del sector privado en la provisión de servicios de infraestructura con procesos de privatización –cuando el esquema de APP no supone transferencia alguna de la propiedad de los activos al privado- o realizar un análisis simple de tasas de financiamiento público versus privado -cuando la comparativa es mucho más extensa–; hasta argumentos "pro-APP", como que es una manera de hacer infraestructura sin comprometer (demasiados) recursos públicos, o que supone un involucramiento menor del sector público en tiempos y otros recursos.

Frente a los mitos es necesario desarrollar evidencia. Las APP son una herramienta para el desarrollo de proyectos de infraestructura eficientes y sostenibles, que deben ser implementadas una vez que se demuestra –con números– que resultan ser la mejor opción posible desde el punto de vista del mejor uso posible de los recursos públicos; sólo implementadas cuando generan lo que denominamos "valor por dinero".

Como en otros ámbitos, los mitos se combaten con información y análisis. El desarrollo de infraestructura es costoso para los países, pero al mismo tiempo tiene un impacto enorme en la competitividad de sus economías y en la calidad de vida de sus habitantes. Debido a ello, necesitamos ser muy selectivos con los mecanismos y herramientas que empleamos para el desarrollo de obras y provisión de servicios. La decisión de desarrollar un proyecto de infraestructura, vía obra pública tradicional o vía APP, debe siempre basarse en análisis integrales rigurosos.

-¿Existe el mito de que la modalidad de APP evita que los gobiernos trabajen con ahínco en la realización de estos acuerdos, al pensar que serán los otros quienes realizarán el trabajo principal?

-Desarrollar la institucionalidad y esquemas regulatorios, entre otros, son necesarios para garantizar la realización de APP eficientes y sostenibles, y se requiere un esfuerzo considerable. Es necesario emplear la capacidad de los gobiernos para acompañar el proyecto a lo largo de todo el ciclo, supervisando cada uno de los procesos, contratos y reglamentos establecidos para el buen desempeño del proyecto. Las APP no son una manera de desvincular al Estado del desarrollo de proyectos. Bajo las condiciones adecuadas, la modalidad de APP permite aprovechar las ventajas del sector privado en términos de eficiencia y un mejor manejo de determinados riesgos habituales en el desarrollo de la infraestructura. Pero para ello es necesario un sector público activo, garante de los intereses del ciudadano, y que vele por la correcta realización de los procesos, desde la conceptualización de los proyectos, hasta la realización de análisis, contratos, procesos de licitación, desarrollo de obra, control del desempeño, regulación o auditoria, entre otros. Como podrá ver, los procesos son largos, numerosos y gran parte del éxito del proyecto y de su capacidad para proveer servicios de calidad a los habitantes dependerá de que los gobiernos trabajen fuertemente.

-¿Existe un mito en torno al dinero y las APP? ¿Se suele pensar que al acceder a una APP el gobierno recibe una suerte de donación monetaria?

-No creo que se piense que el sector privado está dispuesto a pagar desinteresadamente por el desarrollo de la infraestructura de una región. Se trata de realizar una asociación entre los sectores público y privado, que resulte beneficiosa para ambas partes, aprovechando las ventajas comparativas de cada uno en la gestión de riesgos, capacidades y desarrollo del proyecto, y con el objeto final de beneficiar el interés general de la sociedad en su conjunto. Debemos entender que las APP constituyen un compromiso de recursos por parte del sector público, al igual que el desarrollo de obra pública tradicional. A cambio de proveer mejoras de eficiencia e innovación en el desarrollo de activos y la provisión de los servicios asociados, además de asumir una serie de riesgos asociados a la infraestructura que, de lo contrario, caerían completamente en manos del Estado. 

El sector privado a menudo supone mayores tasas de financiamiento que las que tendría el sector público si realizara el proyecto de manera tradicional, asumiendo todos los riesgos. Es por ello por lo que hablamos constantemente de la necesidad de "hacer las cuentas". Un buen proyecto resulta en una buena APP si arroja valor por dinero; esto es, si tras comparar los costos y beneficios de hacer el proyecto vía obra pública tradicional, frente a la vía APP (considerando pagos al inversionista, gastos de administración de contratos, aspectos fiscales, relación entre riesgos retenidos y transferidos, ganancias de eficiencia e innovación, entre otros), la segunda resulta más rentable para la sociedad. Cada alternativa tiene una serie de costos y beneficios, y el Estado siempre compromete recursos –no hay ninguna donación monetaria como comenta. La clave está en calcular la opción más rentable desde el punto de vista social y del mejor uso de los recursos públicos, y avanzar con ella.

 

-¿Que nos enseñará PPP Américas 2019 en cuanto a desmitificar las fantasías que se tejen y se reproducen por América Latina en torno a las APP?

-PPP Américas 2019 es un escenario ideal para trabajar en la generación de evidencia e intercambio de experiencias en el ámbito de las APP en América Latina y el Caribe. Congregar a la mayoría de los sectores públicos de la región, a través de sus representantes en ministerios de finanzas, planeamiento, infraestructura; unidades de APP, de inversión pública, etc.; nos permite dialogar y compartir nuestra experiencia. El objetivo como siempre es saber qué funciona, qué no, qué repetir, y qué evitar. La región presenta niveles de desarrollo muy desiguales en cuanto a institucionalidad y marcos legislativos y regulatorios en materia de APP. Congregar a diferentes países también permite que aquellos con una mayor experiencia compartan las claves para llevar a cabo proyectos exitosos a aquellos otros con un nivel de experiencia menor. Asimismo, contar con la presencia de actores claves del sector privado permitirá enriquecer el diálogo, e identificar los principales temas de interés para sacar el máximo provecho a la relación entre el sector público y el privado. Durante los próximos días 15 y 16 de Mayo, tendremos la oportunidad de tratar en Punta Cana, República Dominicana diversos temas de interés vital para la región: desde el diagnóstico de aspectos clave para el desarrollo exitoso de un pipeline de proyectos APP adecuados, hasta conocer las más recientes innovaciones financieras, mejores prácticas en asignación de riesgos y su mitigación, estructuración de APP, iniciativas de conocimiento en el ámbito de las APP, o el rol fundamental de las mejores prácticas en transparencia, entre muchos otros temas.

-¿A quiénes está dirigido PPP Américas 2019? ¿Universitarios, por ejemplo, y también a administradores públicos, ejecutivos de empresas multilatinas?

-Como comentaba, PPP Américas 2019 está dirigido principalmente a los responsables en materia de desarrollo de infraestructura y APP de los sectores públicos de la región, así como a  los actores privados involucrados en el desarrollo de proyectos en América Latina y el Caribe.