La nueva supercomputadora con que Obama planea dar batalla a China
La posibilidad de contar con el arma computacional más poderosa del mundo asoma como un baluarte más allá de lo estrictamente tecnológico. En este entorno, como en muchos otros, siempre ha existido un toque de competencia nacionalista que anima a los gobiernos por desarrollar innovaciones que los posicionen a la vanguardia mundial.
Este parece ser el caso de las supercomputadoras. En los últimos años, China se ha posicionado como el gran dominador de estas herramientas, algo que Estados Unidos pretende contrarrestar desde ahora con un nuevo plan de trabajo.





