En diciembre de 2008, la fábrica de transformadores de la empresa ABB produjo su última pieza en el Perú. A más de 50 años de que esta planta abriera sus puertas, la sede central de la empresa suizo-sueca, siguiendo una estrategia global, producción. Bajo este modelo, decidió cerrar esta unidad de el objetivo de esta compañía fabricante de componentes eléctricos, transformadores y equipos de generación se enfocaba en obtener economías de escala y mayor eficiencia, por lo que decidió mantener más grandes en cada región y sólo las plantas de producción cerrar las más pequeñas.